Estimulación temprana: impulsando el gateo y los primeros pasos
El acompañamiento activo de los padres es clave para que el bebé desarrolle la fuerza y coordinación necesarias para desplazarse. Descubre ejercicios prácticos para estas etapas fundamentales.
- Autoría
- Equipo Editorial Papás a Bordo
- Revisión editorial
- Equipo Editorial Papás a Bordo
- Lectura
- 7 minutos
- Etapa y edad
- Bebé (0 a 12 meses) · 1 a 2 años

En pocas palabras
- El gateo fortalece los hombros y prepara para la escritura futura.
- Evita el uso de andaderas por seguridad y desarrollo físico.
- La motivación afectiva es el mejor motor para el aprendizaje motor.
El movimiento como libertad: Acompañando el gateo y la marcha
Cuando un bebé comienza a desplazarse por sí mismo, su mundo cambia por completo. Ya no solo ve los objetos a distancia, sino que puede decidir ir hacia ellos. Este avance no es solo físico; impacta profundamente en su autonomía y en el desarrollo de sus conexiones neuronales. Como padres, nuestra labor no es "enseñarles" a caminar —un proceso que ocurrirá de forma natural— sino proporcionarles el entorno y el estímulo adecuados para que lo logren con seguridad.
La importancia del gateo: Mucho más que desplazarse
Aunque algunos niños se saltan esta etapa, el gateo es fundamental. Ayuda a desarrollar la coordinación bilateral (uso simultáneo de ambos hemisferios cerebrales al mover brazo derecho y pierna izquierda de forma sincronizada) y fortalece los músculos de los hombros y la espalda, lo que será esencial años después para la motricidad fina y la escritura.
Técnicas de estimulación sugeridas:
- La pirámide (Cuatro puntos): Coloca al bebé boca abajo y pon una toalla enrollada o un rebozo ancho debajo de su abdomen, levantándolo ligeramente para que apoye sus palmas y rodillas en el suelo. Mécelo suavemente hacia adelante y hacia atrás para que sienta el peso en sus articulaciones.
- El alcance de metas: Coloca su juguete favorito a un metro de distancia. Si el bebé intenta alcanzarlo, anímalo. Si se frustra mucho, acerca el juguete un poco, pero deja que realice el esfuerzo de arrastrarse o gatear unos centímetros.
- Túneles y obstáculos: Usa cajas de cartón o cojines para crear pequeños obstáculos que lo obliguen a maniobrar y fortalecer su sentido del equilibrio.
Hacia los primeros pasos: El equilibrio del explorador
La transición del gateo a ponerse de pie y caminar es gradual. Cerca de los 10 meses, notarás que tu bebé busca muebles o tus piernas para impulsarse hacia arriba.
¿Cómo apoyar los primeros pasos?
- Fortalecimiento desde el suelo: No apresures al bebé a ponerse de pie. El mejor ejercicio para caminar es seguir gateando y levantándose solo.
- El juego de la silla: Ofrece muebles estables y pesados que no se deslicen cuando el bebé se apoye en ellos.
- Sujeción adecuada: Si vas a ayudarlo a caminar, tómalo de las caderas o por debajo de las axilas, en lugar de jalarlo de los brazos hacia arriba. Esto le ayuda a encontrar su propio eje de gravedad.
- Pies descalzos: En la medida de lo posible y en superficies seguras, deja que tu bebé aprenda a caminar descalzo. El contacto directo de la planta del pie con el suelo proporciona información sensorial vital para el equilibrio que los zapatos pueden bloquear.
El mito de la andadera (y por qué evitarla)
En México ha sido tradicional el uso de la andadera, pero la evidencia científica hoy es contundente: no debe usarse. Las andaderas impiden que el niño fortalezca los músculos necesarios para el equilibrio, ya que el aparato sostiene el peso. Además, permiten que el bebé alcance velocidades peligrosas o acceda a objetos altos (como tazas calientes en la cocina) para los que aún no tiene madurez cognitiva, provocando miles de accidentes al año.
La seguridad es primordial
Un bebé que gatea o da pasos necesita un hogar a prueba de exploradores. Revisa que no haya objetos pequeños en el suelo que pueda llevarse a la boca, asegura las estanterías a la pared y coloca puertas de seguridad en las escaleras. El objetivo es que el bebé se sienta libre de explorar sin escuchar un "no" constante, lo cual fomenta su curiosidad y confianza física.
Recuerda que cada logro, por pequeño que sea, es motivo de celebración. Tu voz de aliento y tu presencia son los mejores estímulos para que tu pequeño se atreva a dar el siguiente paso.
Puntos importantes
- Usa el rebozo como apoyo para ayudar al bebé a posicionarse en cuatro puntos.
- Fomenta el gateo en superficies firmes pero cómodas.
- La marcha independiente requiere equilibrio y confianza emocional.
¿Cuándo consultar a un especialista?
Si el bebé no intenta desplazarse de ninguna forma a los 10 meses, si notas que arrastra un lado del cuerpo más que el otro, o si al cumplir 18 meses aún no camina de manera autónoma.
Buscar un especialistaPreguntas frecuentes
¿Debo usar andadera para que aprenda a caminar más rápido?
No. La Secretaría de Salud de México y instituciones internacionales desaconsejan las andaderas. Retrasan el gateo, no enseñan a caminar correctamente y son causa frecuente de accidentes graves.
Mi bebé solo gatea hacia atrás, ¿es normal?
Sí, al principio es común que la fuerza en los brazos los empuje hacia atrás. Con práctica y fuerza en las piernas, comenzará a ir hacia adelante.
¿Cómo puedo motivarlo si tiene miedo a soltarse?
Colócate a una distancia corta con los brazos abiertos y anímalo con palabras cariñosas. No lo presiones; deja que lo intente cuando se sienta seguro.
Fuentes consultadas
- Guía de Estimulación Temprana para Madres y PadresSecretaría de Salud de México · Consultado el 2026-09-16
- Estimulación Temprana y NeurodesarrolloSecretaría de Bienestar · Consultado el 2026-09-16
Nota editorial
Nuestros artículos están validados por nuestros expertos, pero no deben ser tomados como una verdad absoluta. Recuerda siempre consultar a un especialista antes de tomar cualquier decisión en relación a la crianza y desarrollo de tus peques.



